Súria, un atractivo destino cultural del Bages marcado por la historia y la minería de la sal
Entre colinas y el curso tranquilo del río Cardener, Súria se alza como una joya con alma medieval en el corazón del Bages. Sus calles empedradas, dominadas por el imponente castillo y la silueta de la antigua colegiata, invitan a perderse sin prisas mientras se descubren siglos de historia, paisajes naturales y una identidad profundamente ligada a la sal y a la tierra.

A medio camino entre Manresa y Cardona se encuentra Súria, un destino que sorprende por su autenticidad, su riqueza patrimonial y su estrecha relación con la naturaleza. En el corazón de la comarca del Bages, esta villa catalana combina a la perfección historia medieval, tradición minera y paisajes de gran valor ecológico, convirtiéndose en una escapada ideal tanto para amantes de la cultura como del turismo activo.
Súria es un destino que invita a descubrir, a caminar sin prisas por sus calles llenas de historia, a disfrutar de la naturaleza y a conectar con las tradiciones locales. Un lugar donde pasado y presente conviven en armonía y que ofrece al visitante una experiencia cercana, cultural y profundamente catalana.

Historia de Súria
Súria tiene indicios de poblamiento desde la prehistoria, gracias a la presencia de cuevas y a la riqueza natural del entorno, que favoreció la vida humana desde épocas tempranas. Sin embargo, el origen del núcleo urbano actual se sitúa principalmente en la Edad Media. Durante el siglo X, en el contexto de la frontera entre los condados catalanes y Al-Ándalus, se construyó el castillo de Súria. Alrededor del castillo se fue formando el pequeño núcleo de población que dio lugar al casco antiguo, conocido hoy en día como el Poble Vell, con calles estrechas y empinadas que todavía conservan el trazado medieval.
A lo largo de los siglos, la economía de Súria ha estado basada principalmente en la agricultura y la ganadería, aprovechando las tierras fértiles del valle del Cardener. Aunque el gran cambio llegó a principios del siglo XX, con el descubrimiento de importantes yacimientos de potasa, una sal rica en potasio. La apertura de las minas en 1913 transformó profundamente el municipio, impulsando el crecimiento demográfico y económico, y atrayendo a trabajadores de diferentes puntos.
La minería marcó durante décadas la vida social y laboral de Súria, convirtiéndola en uno de los centros industriales más relevantes del Bages. Aunque la actividad minera ha disminuido con el tiempo, su huella sigue siendo muy visible en el paisaje y en la memoria colectiva del pueblo. Actualmente, Súria combina su legado histórico con una identidad moderna, orgullosa de su pasado minero y de su papel dentro de la historia y el desarrollo de la comarca del Bages.

Qué ver en Súria
Uno de los principales atractivos de Súria es el Poble Vell, nombrado anteriormente, y que se refiere al casco antiguo, de marcado carácter medieval. Pasear por sus calles estrechas y empinadas permite viajar en el tiempo y descubrir rincones con mucho encanto. En lo alto del núcleo histórico está el castillo de Súria, de origen medieval, que fue clave en la defensa del territorio. Aunque ha sufrido transformaciones a lo largo de los siglos, sigue siendo uno de los símbolos más representativos del pueblo y ofrece buenas panorámicas del entorno. Muy próxima al castillo se encuentra la iglesia de Sant Cristòfol, un edificio de origen románico que refleja la importancia histórica y religiosa de la villa. El conjunto formado por el castillo, la iglesia y el Poble Vell constituye una visita imprescindible para entender el pasado de Súria.
Otro punto de inetrés es el río Cardener, que atraviesa el municipio y ofrece espacios ideales para pasear y disfrutar de la naturaleza. Los caminos y senderos que siguen el curso del río permiten realizar rutas tranquilas a pie o en bicicleta, rodeados de un paisaje típico del interior de Cataluña.
La actividad minera, fundamental en la historia reciente de Súria, también forma parte de su patrimonio. Aunque las minas no siempre son visitables, su presencia ha marcado profundamente la identidad local y el paisaje. En el pueblo se pueden encontrar referencias y espacios relacionados con este pasado industrial. Además, Súria cuenta con plazas y zonas urbanas agradables, como el centro del municipio, donde se concentran comercios y servicios. En conjunto, Súria ofrece una combinación equilibrada de historia, naturaleza y tradición que la convierte en una visita interesante dentro del Bages.