Torres-Torres, un pequeño municipio con alma y un gran legado histórico

Maria Reig 27 Enero, 2026

Todo aquel que visita Torres-Torres descubre pronto que este pequeño pueblo del Camp de Morvedre guarda grandes sorpresas. Entre ellas, unos baños árabes medievales que sorprenden por su estado de conservación y su atmósfera íntima y evocadora.

Torres-Torres.
Torres-Torres. Fuente: Comunitat Valenciana.

El pequeño municipio de Torres-Torres se sitúa en la comarca del Camp de Morvedre, en la provincia de Valencia. Es un destino perfecto para aquellos que buscan autenticidad, historia y tranquilidad fuera de las rutas turísticas más transitadas. Con apenas unos cientos de habitantes, este pueblo combina su rico legado histórico con un atractivo entorno natural que invita a pasear, explorar y desconectar del ritmo urbano frenético.

Desde Valencia, o desde otras localidades importantes, Torres-Torres está bien comunicado en coche, e incluso desde la capital del Turia se puede llegar en transporte público combinando tren y autobús, lo que facilita al visitante poder hacer una excursión de un día o una escapada de fin de semana desde la costa o desde la ciudad.

Torres-Torres.
Torres-Torres. Fuente: Comunitat Valenciana.

Qué ver en Torres-Torres

Caminar por Torres-Torres es adentrarse en un entramado de calles llenas de historia. Su castillo, que lamentablemente se conserva en estado precario y sin restaurar, es de origen musulmán. También es encuentran, en los alrededores, antiguas cisternas de almacenamiento de agua y restos de construcciones medievales que permiten a la imaginación pensar en cómo era el antiguo trazado del pueblo.

Un paseo tranquilo por la Rambla y el casco antiguo, con calles estrechas y casas tradicionales que muestran la arquitectura rural valenciana tradicional, hará las delicias de los visitantes que buscan la calma. Cabe mencionar las antiguas casas-cueva, que forman parte de un patrimonio etnológico singular en la zona. Estas viviendas, excavadas en la roca, fueron habitadas hasta bien entrado el siglo XX y hoy son un reclamo para visitantes interesados en formas tradicionales de vida.

Por supuesto, una de las mejores formas de conocer los lugares es a través de su gastronomía típica y, como en muchas localidades valencianas, la cocina de Torres-Torres combina productos frescos de la huerta y recetas tradicionales de siempre. Aunque no es un gran centro gastronómico, hay bares y restaurantes familiares donde probar platos típicos de la región, como arroces y guisos, hasta tapas con ingredientes de proximidad.

Torres-Torres.
Torres-Torres. Fuente: Comunitat Valenciana.

Los Baños Árabes de Torres-Torres

Junto a la plaza de la iglesia de Torres-Torres, y muy cerca de la histórica Séquia Major de Sagunto, se encuentran los Baños Árabes, un conjunto arqueológico que constituye uno de los legados más interesantes del pasado islámico y medieval de la zona. Se trata, probablemente, de los baños más completos y mejor conservados de toda la Comunitat Valenciana, siendo además uno de los pocos ejemplos de este tipo de instalación que aún se pueden visitar en España fuera de Andalucía o el sur peninsular.

Por su importancia histórica y arquitectónica, fueron declarados Monumento Nacional en 1938 y, más recientemente, Bien de Interés Cultural (BIC), un reconocimiento que protege y pone en valor esta joya patrimonial. En cuanto a su estructura, el conjunto tiene una planta rectangular y se articula en diferentes salas que representan el esquema clásico de los baños árabes. La sala fría (bayt al-barid) era la primera que se visitaba tras el vestíbulo, era fría y sencilla, y servía para la aclimatación del cuerpo. Le seguía la sala tibia (bayt al-wastani), que era la más amplia y estaba organizada con arcos de medio punto que dividían el espacio. Se consideraba la sala central donde se mezclaban calor y humedad moderados. Por último, la sala caliente (bayt al-sajun) se calentaba mediante un sistema subterráneo de aire caliente, precursor de las calefacciones modernas, que mantenía el ambiente húmedo y cálido.

La primera mención documental de los baños aparece en 1555, aunque para entonces es probable que ya no funcionaran como baños. Las excavaciones arqueológicas realizadas en 2003 permitieron datarlos con mayor precisión al siglo XIV, es decir, ya en época posterior a la conquista cristiana de la zona, aunque hay investigadores que plantean la posibilidad de que incluso su origen sea anterior a la reconquista (siglos XII-XIII). Este dato, junto con su ubicación, cerca de la Vía del Palancia (la ruta que unía Aragón y Valencia), sugiere que los baños pudieron servir tanto a la población local como a los viajeros y comerciantes que pasaban por este corredor histórico.

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