Cuatro piscinas naturales que están en plena naturaleza y a las que puedes llegar sin coche

Belén Valdehita
Belén Valdehita 21 Agosto, 2026

Cuatro espacios de baño en Huesca, Zaragoza, Castellón y Ourense permiten disfrutar del agua dulce este verano sin necesidad de utilizar el coche para llegar.

Piscina natural
En España podemos encontrar preciosas piscinas naturales en las que disfrutar en verano, y en las que no se necesita el coche para llegar.

El verano también ofrece alternativas al litoral para quienes prefieren buscar agua dulce entre paisajes de interior. En distintos puntos de España existen ríos, embalses, pozas y playas fluviales donde es posible pasar una jornada de baño. Algunas de estas zonas tienen además una ventaja práctica: no es necesario llegar en vehículo particular.

Las cuatro propuestas seleccionadas están conectadas con estaciones de tren o servicios de autobús y, en algunos casos, requieren únicamente un paseo corto hasta el agua. Las distancias desde las estaciones oscilan entre 400 metros y 1,5 kilómetros.

La selección recorre cuatro provincias y presenta espacios muy diferentes entre sí. En Huesca, las Pozas de la Garcipollera se encuentran junto al río Ijuez, mientras que en Zaragoza el Embalse de Mequinenza ofrece amplias zonas recreativas cerca de la localidad de Caspe. Castellón cuenta con los Baños del Salto de la Novia, donde el río Palancia queda bajo una cascada de 60 metros. En Ourense, la playa fluvial de O Barco de Valdeorras se sitúa junto al río Sil y a sólo 400 metros de la estación ferroviaria. Son cuatro opciones para quienes buscan refrescarse sin depender del coche.

Piscinas naturales en Huesca y Zaragoza

La localidad de Castiello de Jaca alberga las Pozas de la Garcipollera, un espacio situado en el valle del Aragón donde el río Ijuez forma pequeñas zonas de agua entre un lecho de piedras. Algunos tramos tienen poca profundidad y permiten que los niños jueguen en el agua, aunque el lugar carece de servicios como duchas y vigilancia mediante socorristas. El entorno mantiene un carácter completamente silvestre y el acceso se realiza por un sendero llano que discurre junto al cauce. También es una zona frecuentada por personas que acuden con perros.

Llegar hasta allí sin coche resulta posible gracias al apeadero de Castiello de Jaca, integrado en la línea Canfranc-Zaragoza. Desde la estación hay aproximadamente 800 metros hasta la zona ribereña, por lo que el último tramo puede hacerse andando. Otra alternativa pasa por utilizar las líneas regionales de autobús que conectan Jaca con la localidad. Entre ellas figura el Expreso de Canfranc, cuyo recorrido entre la estación de autobuses de Jaca y la parada del pueblo dura alrededor de 10 minutos.

Embalse de Mequinenza, en Zaragoza
El Embalse de Mequinenza, conocido como el ‘mar de Aragón’, cuenta con zonas de baño, embarcaderos, áreas de picnic y un club náutico junto a Caspe.

En Zaragoza, el Embalse de Mequinenza ofrece un paisaje completamente diferente. Conocido como el “Mar de Aragón”, reúne zonas habilitadas para el baño, embarcaderos, áreas de picnic y un club náutico en sus orillas. Determinados espacios próximos a los puertos deportivos cuentan con superficies llanas y asfaltadas, una característica que facilita el acceso a personas con movilidad reducida. Si la visita se realiza con niños pequeños, hay que mantener una vigilancia constante porque algunas zonas ganan profundidad rápidamente. Desde la estación de Caspe hay unos 1,5 kilómetros hasta las zonas recreativas más próximas.

Piscinas naturales a las que llegar sin coche en Castellón

Los Baños del Salto de la Novia se encuentran en Navajas, junto al río Palancia, y forman uno de los principales atractivos naturales del Alto Palancia. La cascada del Brazal concentra buena parte del interés del paraje gracias a sus 60 metros de altura, mientras las paredes rocosas y la vegetación rodean el curso de agua. El recinto dispone de senderos acondicionados, miradores y mesas de picnic. El tramo inicial hasta la orilla está pavimentado con adoquines, aunque las piedras cercanas a la poza pueden resultar resbaladizas.

Baños del Salto de la Novia, en Navajas, Castellón.
Baños del Salto de la Novia, en Navajas, Castellón.

La conexión ferroviaria permite llegar desde Valencia sin necesidad de utilizar coche. El apeadero de Navajas, perteneciente a la línea C-5 de Cercanías Valencia, se encuentra a unos 550 metros del lugar de baño. El recorrido continúa por la calle Bajada de las Fuentes y se realiza en descenso. En temporada alta se aplica una pequeña tasa municipal para acceder al espacio. Los perros también pueden entrar en los senderos, pero deben permanecer atados.

La zona cuenta además con otra posibilidad para quienes prefieren desplazarse sobre dos ruedas. Por el municipio pasa la vía verde de Ojos Negros, construida sobre una antigua línea ferroviaria y preparada para circular en bicicleta. Su trazado permite llegar desde Sagunto o Teruel sin tener que compartir la ruta con el tráfico rodado. Para quienes quieran combinar transporte público y bicicleta, esta infraestructura ofrece una alternativa adicional para organizar la excursión.

Piscinas naturales junto al río Sil

O Barco de Valdeorras, en Ourense, incorpora a esta lista una playa fluvial integrada en el propio núcleo urbano. El río Sil atraviesa la localidad junto al paseo del Malecón, un espacio arbolado que concentra parte de la actividad durante los meses de verano. La zona de baño dispone de rampas, paseos pavimentados y superficies de césped bajo los árboles. También cuenta con un parque infantil y varios establecimientos de hostelería situados a poca distancia.

Río Sil a su paso por O Barco de Valdeorras, en Ourense
: La playa fluvial de O Barco de Valdeorras, junto al río Sil, cuenta con rampas, paseos pavimentados, zonas de césped y un parque infantil.

El acceso desde la estación de tren es especialmente corto. Sólo hay unos 400 metros entre el punto ferroviario y la zona de baño, con un recorrido llano por las calles de la localidad. Esto permite completar el trayecto a pie en pocos minutos y prescindir del coche durante toda la visita. Las aguas del Sil en este tramo son tranquilas, aunque mantienen una temperatura refrescante durante el verano.

REPORTAJES RELACIONADOS