Pueblos de España con nombres raros y originales

Algunos de los nombres de pueblos españoles son realmente extraños, curiosos y originales.

Pueblos de España con nombres raros
Fuente de la imagen: Descubre Coca

Imposible no pasar por algunos pueblos de España y tener que parar para hacerte una foto en el cartel indicador con su nombre. Y es que los gentilicios de muchos municipios patrios nos llaman la atención, nos sorprenden o nos hacen sonreír.


Coca, Pancrudo, Peleas de Arriba, Peleas de Abajo, Villapene, Cabañas Raras, Venta de Pantalones, Los Infiernos... La lista es larga, pero a continuación te presentamos una pequeña selección con cuatro pueblos españoles con nombres originales, algunos de los cuales merece la pena visitar o ser elegidos para una escapada.

La localidad de Guarromán, en Jaén
Fuente de la imagen: Ayuntamiento de Guarromán

Guarromán, en Jaén

El nombre de este pueblo andaluz vendría a significar en spanglish algo así como “Hombre guarro”. Bromas aparte, el toponimio de Guarromán viene de la castellanizar el nombre árabe Wadi-r-rumman, río de los granados.


Pero a los guarromanenses no parece importarles tener un nombre tan poco afortunado, todo lo contrario. Haciendo gala de un estupendo sentido del humor, han creado la "Asociación Internacional de Pueblos con nombres feos, raros y peculiares del mundo”. La sede se encuentra en esta misma localidad de Sierra Morena, que posee una antigua iglesia, la de la Inmaculada Concepción, del siglo XVIII, y unas animadas fiestas celebradas en honor del olivar.

Viñedos en la localidad de Cenicero, en La Rioja
Fuente de la imagen: Vinoturismorioja.com

Cenicero, en Logroño

A pesar de humeante y apestoso nombre, Cenicero es un encantador pueblo de Logroño situado en plena Ruta del Vino de Rioja. Aquí se hallan algunas de las bodegas más prestigiosas de la comunidad, como la de Marqués de Cáceres, la de Berberana o las Bodegas Riojanas. En este municipio es imprescindible visitar la Iglesia de San Martín (siglo XVI), la Ermita de la Virgen del Valle o las antiguas casonas del siglo XVIII.


Se cree que el nombre de Cenicero procede de la época en la que los pastores locales amontonaban las cenizas de sus hogueras a orillas del río Ebro.

La Hija de Dios, en la provincia de Ávila
Fuente de la imagen: Golem Blog

La Hija de Dios, en Ávila

Indudablemente, en esta pequeña población abulense de 70 habitantes ni vive la hija de Dios ni lo ha hecho en ningún momento de su historia. Situado en el Valle Amblés, al pie de la sierra de los Baldíos, se trata de una aldea de origen medieval que en al actualidad alberga el Centro Astronómico de Ávila, dedicado al estudio de galaxias y cuásares.


El origen de su nombre procede de una venta que había antaño, a cuyo dueño, que tenía una hija, le apodaban “tío dios”. Tras morir este hombre, la venta quedó a cargo de “La hija de dios”.

Playa de Ajo, en Cantabria
Fuente de la imagen: Turismo de Cantabria

Ajo, en Cantabria

Cuenta la leyenda que el nombre de este pueblo cántabro le viene de la planta del ajo, que hace muchos siglos gustaban de consumir sus habitantes y daba un peculiar olor al pueblo. Esta historia es bastante cuestionable, pero no lo son en absoluto las estupendas playas de Ajo, que se encuentran entre las mejores de la Comunidad Autónoma de Cantabria


También posee un bonito faro desde el que se disfruta de unas espectaculares vistas, y un buen número de antiguas casonas cántabras excelentemente conservadas, como las de los Carre, la de Camino, la de Cuesta y la de Arredondo.