Vallat: qué ver y hacer en este pueblo de Castellón

Maria Reig 20 Agosto, 2026

Enclavado en el Alto Mijares, Vallat es un pequeño municipio castellonense donde naturaleza, patrimonio y tranquilidad se unen para ofrecer una escapada rural perfecta entre montañas y paisajes mediterráneos.

Vallat, Castellón.
Vallat, Castellón. Fuente: Comunitat Valenciana.

Vallat es uno de esos pueblos de la provincia de Castellón, entre Onda y Montanejos, que parecen haber sido diseñados por la propia naturaleza: encajado entre los ríos Mijares y Villahermosa, su nombre proviene del valenciano medieval “vallat”, que significa “pueblo defendido por fosos”. Con apenas 50 habitantes, este municipio del Alto Mijares ofrece una experiencia de turismo rural auténtica, donde el tiempo parece haberse detenido y el agua es la verdadera protagonista del paisaje.

El casco urbano, de arquitectura rural típica de la zona, conserva callejuelas estrechas y un trazado que refleja su origen musulmán. En el centro se encuentra la Iglesia Parroquial de San Juan Evangelista, del siglo XVIII, un templo de una sola nave de estilo corintio con decoración academicista y neoclásica. Detrás de la iglesia, un mirador ofrece una de las mejores vistas del municipio, mientras que en la parte alta del pueblo se alza la Santa Cruz, monumento religioso de gran importancia en las festividades locales.

Vallat, Castellón.
Vallat, Castellón. Fuente: Comunitat Valenciana.

Agua, historia y senderos en Vallat

Uno de los lugares más emblemáticos de Vallat es la Fuente de la Salud, construida en 1930 durante la alcaldía de Matías Campos para garantizar un suministro constante de agua potable a vecinos e industria. Junto a ella se encuentra el lavadero público, un rincón perfecto para la fotografía que evoca las costumbres de antaño. El agua también está presente en el entorno natural: el Pozo de la Roca del Molino, frente al pueblo, se utiliza como piscina natural; el Pozo de Vidal y la Peña Negra son otros enclaves de gran belleza, así como las fuentes de Ramírez y de la Señora.

El Salto del Agua, donde se ubicaba una antigua central eléctrica, es uno de los destinos más llamativos y fotogénicos del municipio. Los bosques que rodean Vallat y los entornos fluviales de los ríos Mijares y Villahermosa aportan frescura y belleza, creando un paisaje ideal para el senderismo. Entre las rutas más populares destaca el Peña Saganta PR-CV 314, un circuito de unos 10km que se completa en unas cuatro horas y permite descubrir los parajes más espectaculares del término municipal.

Para los amantes de la historia, el Castillo de Ganalur, de origen árabe y perteneciente al almohade Abú Zayd, se encuentra en estado ruinoso pero ofrece un maravilloso paisaje desde su ubicación. Aunque apenas quedan restos esparcidos de esta fortaleza, su existencia está documentada desde los siglos XIII y XIV en el Llibre del Repartiment. También merece una visita la Casa Abadía, casa consistorial originaria del siglo XVII que posiblemente fue antigua mezquita y posterior iglesia católica, y que hoy es una de las viviendas más antiguas del pueblo.

Vallat, Castellón.
Vallat, Castellón. Fuente: Comunitat Valenciana.

Historia de Vallat

El origen de Vallat es musulmán: los musulmanes edificaron el pueblo junto al río Mijares, y existen datos de la época de dominación almohade en el siglo XIII. Reconquistado por Jaime I en 1231, formó parte del señorío de Zayd Abu Zayd y, en 1242, pasó a la Baronía de Arenós. En 1465 se integró en el Ducado de Villahermosa, del que aún se conservan las ruinas de un palacio. La expulsión de los moriscos en 1609, que componían gran parte de la población, supuso un periodo de fuerte decadencia del que el pueblo logró recuperarse pocos años después.

En 1837, tras la Desamortización de Mendizábal, el municipio pasó a ser propiedad de particulares. Hoy, Vallat mantiene vivo su encanto con una economía basada en el turismo rural y la agricultura, y unas fiestas patronales que se celebran a mediados de agosto en honor a la Virgen de Agosto, con festejos taurinos, verbenas y comidas populares. El Museo Etnológico, el único del pueblo, alberga el antiguo reloj del campanario, instrumentos tradicionales de labranza y objetos que ilustran los orígenes de Vallat.

Visitar Vallat es sumergirse en un paisaje donde el agua marca el ritmo, entre pozas cristalinas, fuentes centenarias y un casco urbano que respira historia. Un destino ideal para quienes buscan autenticidad, naturaleza y tranquilidad en el corazón del Alto Mijares.

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