Los pueblos más bonitos de Madrid

Maria Reig 30 Abril, 2020

A pocos kilómetros de la capital existen verdaderas joyas en medio de la naturaleza, pequeños pueblos en los que desconectar de todo un día o todos los que quieras. ¿Quieres saber cuáles son?

Patones de Arriba
Fuente: TripAdvisor

A tan solo una hora de coche del bullicio y del cosmopolitismo de Madrid, aparecen a lo largo de la carretera numerosos pueblos en lo que se respira aire puro, su paisaje es rural y el cielo es más estrellado de noche.

Descubre historia y empápate de naturaleza en tres de los pueblos más bonitos de Madrid: La Hiruela, Patones de Arriba y Nuevo Baztán. Una Reserva de la Biosfera, un Conjunto Histórico y Bien de Interés Cultural, y un patrimonio que le ha llevado a ser declarado Monumento Histórico Artístico, respectivamente, son algunas de las nomenclaturas que han recibido estos municipios.

La Hiruela
Fuente: Turismo y Cultura

La Hiruela

En un enclave privilegiado y a solo 100 kilómetros de la capital, se encuentra La Hiruela. Además, puede alardear de ser uno de los pueblos mejor conservados de la Comunidad de Madrid por sus casas de piedra, adobe y roble, que apenas han sufrido modificaciones. Desde mediados del siglo XIX apenas contaba con 128 habitantes, un número que todavía ha ido disminuyendo hasta el día de hoy por la emigración a Madrid.

En 2005 la Sierra del Rincón, donde se encuentra este pueblo, entró a formar parte de la red mundial de Reservas de la Biosfera en el Programa sobre el Hombre y la Biosfera de la UNESCO. Su entorno natural es envidiable, pues ha logrado conservar un ecosistema que no se ha visto prácticamente alterado a lo largo de los años, gracias, en gran parte, a su aislamiento.

Tiene una ubicación buenísima para hacer rutas a pie o en bicicleta y, desde el mirador del Puerto, puede verse un paisaje de bosques, valles, el curso alto del río Jarama y también algunos arroyos que, curiosamente, marcan la frontera natural con Guadalajara.

Patones de Arriba
Fuente: Casa Rural Melones

Patones de Arriba

Las casas de pizarra negra colonizan cada rincón de Patones de Arriba. Fue Declarado Conjunto Histórico y Bien de Interés Cultural gracias a una historia que se remonta al siglo XVI. Es uno de los pueblos más visitados por su cercanía a la gran ciudad, apenas está separado por 60 kilómetros de Madrid, pero también es una de los más bonitos de toda la Sierra Norte, así que merece mucho la pena descubrirlo.

Algunos de los lugares más interesantes a visitar es la antigua iglesia de San José, del siglo XVII y en la que se encuentra actualmente la Oficina de Turismo. El pueblo no es muy grande, así que lo mejor es dejarse llevar por sus calles de piedra, que parecen ancladas en otro tiempo.

En sus alrededores está la Ermita de la Virgen de la Oliva, una iglesia de estilo románico-mudéjar de los siglos XII y XIII; y la cueva de Reguerillo, que conserva grabados rupestres prehistóricos. También se puede ver el Arroyo de Patones o El Pontón de la Oliva, una presa construida en el siglo XIX por el canal Isabel II para abastecer de agua a Madrid, pero que nunca llegó a cumplir su función.

Nuevo Baztán
Fuente: Dream! Alacalá

Nuevo Baztán

Un poco más alejado, prácticamente en la Cuenca del Henares, está este pueblo que fue en el siglo XVIII un auténtico proyecto urbanístico industrial. En el año 1705 un emprendedor navarro empezó a adquirir estos terrenos con la idea de crear una ciudad dedicada a la industria y así fue cómo surgió Nuevo Baztán, con el nombre del valle navarro del que procedía el empresario.

Como curiosidad, pueden visitarse antiguas fábricas como la de paño La Olmeda, que fue la primera industria textil del lugar, o la fábrica de vidrios finos, algo novedoso en Castilla, puesto que hasta la fecha solo se importaba de Venecia.

Nuevo Baztán ha sido reconocida como Bien de Interés Cultural y Monumento Histórico Artístico. Su Palacio-Iglesia de Goyenche es el actual núcleo administrativo de las fábricas y la antigua bodega del Palacio se ha convertido en el Centro de Interpretación. Además, se pueden visitar también las viviendas de los alrededores de la Plaza de la Iglesia o los arcos que daban acceso a Nuevo Baztán.

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