Vive la isla de Ibiza también en invierno

Los habitantes de Ibiza tienen la suerte de disfrutar de esta maravillosa isla balear los 365 días al año. Y es que sus tradiciones, cultura, naturaleza, playas y gastronomía no cierran, ni siquiera en invierno. Apúntate a descubrir una Ibiza mucho más tranquila en temporada baja.

La ciudad de Ibiza, en Ibiza, Islas Baleares

Con 300 días de sol al año, Ibiza en invierno muestra una cara muy distinta, sin masificaciones. Es el momento de recorrer los mercadillos de forma sosegada; visitar los monumentos sin hacer cola o pasear por sus fantásticas playas con total tranquilidad.

Aunque algunos restaurantes, bares y hoteles en Ibiza cierran durante los meses invernales, seguirás encontrando una buena oferta de alojamiento, excelentes locales de restauración para degustar cocina tradicional e internacional o bares donde tomar el aperitivo o relajarte con una copa al anochecer.

Puerta Renacentista de acceso a la ciudad de Ibiza

Clima de Ibiza en invierno

Entre los meses de octubre a abril, Ibiza sigue contando con muchas horas sol y con temperaturas agradables. Es el clima ideal para sentarse en una terraza a tomar el aperitivo sin riesgo de quemarse, o de darse un baño en el mar, aunque las aguas del Mediterráneo en enero y febrero suelen estar frías. Bastará con un traje de neopreno. En noviembre, marzo y abril, la temperatura del mar sube, y podrás disfrutar para ti solo de las playas ibicencas.

Yacimiento fenicio de Sa Caleta, en Ibiza

Durante las noches de invierno en Ibiza las temperaturas bajan, y se nota la humedad. Lo mejor es que para nuestras salidas nocturnas procuremos abrigarnos.

Patrimonio monumental de Ibiza

Gran parte de la isla de Ibiza está considerada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Incluye lugares incluye lugares como las praderas de Posidonia Oceánica, los sitios arqueológicos de Sa Caleta y Puig des Molins o la murallas renacentistas de Dalt Vila, en la localidad de Ibiza. Qué mejor momento que el invierno para conocerlos, sin pasar calor y sin aglomeraciones.

Cala de San Vicente, en la isla de Ibiza

La isla y la ciudad de Ibiza nos reservan otras muchas sorpresas que no cierran en invierno, como su bella Catedral, donde se encuentra la Virgen de las Nieves, patrona de la capital ibicenca; el Monumento a los Corsarios, situado frente a la plaza de Sa Drasana, en el puerto de la ciudad; la Capilla de Santa Agnès, el Monasterio de Sant Cristòfol, las Pinturas Rupestres de Ses Fontanelles, el Acueducto Romano de S´Argamassa, el Baluarte de Sant Jaime, el Baluarte de Sant Pere, el Santuario Púnico de Es Culleram, la Iglesia del Convent o el Monumento a los Marineros y Pescadores, que está situado a la entrada del puerto de Ibiza. A lo largo de toda la isla encontraremos multitud de iglesias y capillas que merece la pena visitar.

Toda la naturaleza de Ibiza en exclusiva

El entorno natural de la isla de Ibiza no pierde ni un ápice de belleza durante los meses de invierno. Es el momento perfecto para recorrer los dos parques naturales que posee la isla, y apreciar con tranquilidad su belleza y sus valores ecológicos. Hablamos del Parque Natural de ses Salines y la Reserva Natural de Es Vedrà, Es Vedranell y de los islotes de poniente.

Puesta de sol vista desde la bahía de San Antonio Abad, en Ibiza

No hay que olvidar sus increíbles costas, con playas de aguas turquesas y abruptos acantilados; los encantadores pueblos tradicionales de interior de la isla; las tiendas de moda adlib; la exquisita gastronomía tradicional o las increíbles puestas de sol sobre el Mediterráneo. Los atardeceres en Ibiza son mucho más bellos en invierno. No sólo porque los podremos contemplar de forma absolutamente privada, también porque durante el verano es muy habitual que el sol se cubra por la bruma en sus últimas horas.

¿Ibiza en invierno? No lo dudes, quedarás realmente fascinado.