Covadonga: el pueblo asturiano que esconde una capilla dentro de una cueva declarada Bien de Interés Cultural
Una capilla excavada en la montaña, una cascada y una basílica convierten Covadonga en una visita imprescindible del patrimonio asturiano.

En el concejo de Cangas de Onís, Covadonga concentra algunos de los lugares más vinculados a la historia de Asturias. Su santuario está rodeado de montañas y vegetación, con varios monumentos que pueden visitarse mediante un recorrido peatonal.
El Real Sitio de Covadonga está declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Sitio Histórico. La visita permite conocer construcciones religiosas relacionadas con los orígenes del Reino de Asturias y disfrutar de un entorno natural que se extiende hasta los Picos de Europa.
La Santa Cueva de Covadonga, una capilla dentro de la roca
El principal reclamo del santuario es una cavidad natural que alberga la capilla de la Virgen de Covadonga, conocida popularmente como la Santina y patrona de Asturias. La montaña hace de cubierta y pared de este espacio religioso, situado sobre un pronunciado desnivel.

Para llegar hasta ella se puede subir una escalera de más de cien peldaños o utilizar el acceso desde la explanada superior. En su interior también están los sepulcros de don Pelayo y de su esposa, Gaudiosa, vinculados a la tradición histórica del lugar.
Bajo la cueva se encuentra el Pozón, una pequeña poza donde cae una cascada cuyo caudal depende de las lluvias. Cerca está la Fuente de los Siete Caños, relacionada con una antigua tradición popular. En 1777, un incendio destruyó el templo de madera que ocupaba la cavidad, por lo que la capilla actual procede de reconstrucciones posteriores.
La basílica de Covadonga y sus alrededores
A pocos minutos andando de la Santa Cueva aparece la Basílica de Santa María la Real. Su construcción comenzó en 1877 y terminó en 1901. El edificio sigue el estilo neorrománico y está levantado con piedra caliza rosada.

La fachada presenta dos torres y una escalinata que conduce a la entrada principal. Su tonalidad contrasta con el verde de las montañas y la vegetación. Desde la explanada se obtiene una panorámica del santuario y de sus principales construcciones.
En los alrededores también pueden visitarse la estatua de don Pelayo y la Colegiata de San Fernando. Estos elementos forman parte del patrimonio religioso e histórico reunido en el Real Sitio.
Lagos de Covadonga y Cangas de Onís: qué visitar
A unos 12 kilómetros del santuario se encuentran los Lagos de Covadonga, dentro del Parque Nacional de los Picos de Europa. Enol y Ercina son los dos principales, rodeados de praderas y montañas. La zona dispone de senderos señalizados para recorrer el paisaje.
Otra parada obligada es Cangas de Onís, donde destaca el puente medieval sobre el río Sella. De su estructura cuelga una reproducción de la Cruz de la Victoria. El municipio cuenta también con edificios históricos, restaurantes y sidrerías donde probar la gastronomía asturiana.
La entrada turística habitual a la Santa Cueva y a la basílica es gratuita y no requiere reserva. Hay aparcamientos y recorridos peatonales, aunque algunos accesos presentan escaleras y desniveles. Para subir a los lagos conviene consultar las restricciones de tráfico, ya que en determinadas fechas se limita la circulación de coches particulares y se habilitan autobuses.