Así es la ruta más bonita de España para 2026: cascadas salvajes, un recorrido fácil y cero agobios
Los senderistas más expertos lo tienen claro para 2026: esta sencilla ruta en Albacete, con cascadas únicas y paisajes kársticos, se consolida como el paseo natural más atractivo de España.

España es un país que se recorre mejor a pie. Montañas, ríos, bosques y mesetas se suceden sin repetirse, y cada año surgen caminos que ganan prestigio entre quienes buscan pasear por la naturaleza sin multitudes. En 2026, los amantes del senderismo prefieren un recorrido concreto, poco saturado y sorprendente, que combina agua, roca y silencio.
Lejos de los destinos clásicos y de las rutas que ya no caben en Instagram, esta propuesta se sitúa en la provincia de Albacete. Una zona que suele pasar desapercibida en las guías turísticas, pero que esconde algunos de los escenarios más llamativos de La Mancha: la ruta del Nacimiento del Río Mundo, en Parque Natural de Los Calares del Mundo y de la Sima.
Ruta del Nacimiento del Río Mundo
La ruta del Nacimiento del Río Mundo suma poco más de seis kilómetros entre ida y vuelta. Es corta, accesible y no exige una gran preparación física, lo que la convierte en una opción ideal para iniciarse o disfrutar sin prisas. El recorrido se completa en unas dos horas, aunque lo habitual es alargarlo para detenerse a observar cada rincón.

El gran protagonista del trayecto es el Nacimiento del río Mundo, uno de los más singulares del país. En lugar de brotar de forma tranquila, el agua emerge con fuerza desde una pared de roca, creando saltos y cortinas naturales. Este estallido repentino es conocido como “reventón” y depende directamente de las lluvias y del deshielo.
El punto de partida se sitúa cerca de la localidad albaceteña de Riópar, a sólo 30 km del pueblo de Alcaraz, y a 104 km de la ciudad de Albacete. Se trata de una ruta con unos accesos bien indicados y con un aparcamiento limitado que ayuda a mantener el entorno sin masificación. Desde la explanada inicial, el sendero se abre paso entre vegetación baja y formaciones rocosas, marcando desde el inicio un carácter salvaje pero ordenado.
Cascadas impresionantes y un recorrido sin multitudes
Los primeros metros avanzan junto al cauce del río Mundo, que en verano puede aparecer casi seco. A partir de ahí, el camino gana altura con una subida breve pero intensa. Hay zonas pensadas para descansar, algo que agradecen quienes prefieren disfrutar del paisaje sin prisas ni sobresaltos.
Al alcanzar la cornisa, el sendero se estrecha y discurre junto a un cortado natural. No es una zona peligrosa, pero sí expuesta, por lo que no resulta recomendable para personas con vértigo. A cambio, las vistas se abren hacia el valle y permiten entender la dimensión real de este espacio natural.
Uno de los momentos más esperados llega al alcanzar la Cueva de los Chorros. Desde este punto, el agua cae con fuerza cuando el fenómeno está activo, creando una escena difícil de olvidar. No hay pasarelas artificiales ni miradores masivos, sólo roca, el sonido el agua y humedad en el aire.
Cuevas, fauna y un entorno natural poco alterado
El recorrido atraviesa un paisaje kárstico de gran valor geológico. El Calar del Mundo se extiende como una meseta elevada, salpicada de dolinas y simas que muestran cómo el agua ha ido modelando la sierra durante miles de años. Es un entorno que invita a caminar con atención.

La vegetación acompaña de forma constante. Tejos, pinos, rebollos y acebos se mezclan según la altura y la orientación del terreno. No es raro observar aves rapaces sobrevolando la zona, como buitres leonados o águilas, aprovechando las corrientes térmicas.
Lo que más valoran los senderistas en 2026 es la sensación de equilibrio. La ruta está bien señalizada, es segura si se recorre con sentido común y mantiene ese punto de aislamiento que cada vez cuesta más encontrar. La ruta del Nacimiento del Río Mundo es un paseo que demuestra que aún quedan rincones por descubrir, y sin empujones ni colas.