La Iglesia de San Agustín, parada imprescindible en tu ruta por Córdoba

Maria Reig 26 Febrero, 2026

Si estás planeando una ruta por el casco histórico de Córdoba y quieres ir más allá de los imprescindibles habituales, la Iglesia de San Agustín merece un hueco destacado en tu itinerario.

Iglesia de San Agustín, Córdoba.
Iglesia de San Agustín, Córdoba. Fuente: Turismo de Córdoba.

En el laberíntico y cautivador casco histórico de Córdoba, a pocos pasos de otros monumentos emblemáticos, se encuentra la Iglesia de San Agustín. Se sitúa en la Plaza de San Agustín, y se trata de una construcción imprescindible para quienes desean conocer a fondo la riqueza espiritual y artística que ofrece Córdoba.

Esta iglesia, además de ser un testimonio arquitectónico, es puente entre épocas, estilos y experiencias. Para el viajero curioso, es una invitación a descubrir la Córdoba menos conocida pero profundamente memorable, donde cada piedra cuenta una historia y cada rincón susurra siglos de cultura y fe.

Iglesia de San Agustín, Córdoba.
Iglesia de San Agustín, Córdoba. Fuente: Turismo de Córdoba.

Historia de la Iglesia de San Agustín, en Córdoba

La historia de la Iglesia de San Agustín se remonta al año 1328, cuando se comenzó su construcción como parte de un convento agustino establecido tras la Reconquista de Córdoba por Fernando III el Santo. Inicialmente, fue edificada en estilo gótico medieval, aunque la estructura original fue modificada y enriquecida a lo largo de los siglos, especialmente durante los siglos XVI y XVII. Estas transformaciones le otorgaron el aspecto que hoy en día se puede ver: una mezcla armónica de tradición gótica con elementos barrocos que decoran tanto la fachada como el interior.

La presencia agustiniana en la ciudad estuvo estrechamente vinculada al desarrollo urbano y social del barrio de Santa Marina, y la iglesia se consolidó no solo como espacio de culto sino como símbolo de la identidad religiosa cordobesa. Su evolución arquitectónica refleja los procesos artísticos y culturales que atravesó la ciudad desde la Baja Edad Media hasta la España moderna.

Tras décadas de abandono durante el siglo XX, la iglesia llegó a un estado de deterioro preocupante. Sin embargo, gracias a la implicación de asociaciones ciudadanas, historiadores del arte, vecinos y las instituciones culturales andaluzas se impulsaron programas de restauración que llevaron al templo a recuperar gran parte de su esplendor original. La reapertura de la Iglesia de San Agustín en 2009 fue un hito significativo, no sólo como acto de conservación patrimonial, sino como testimonio del compromiso comunitario por preservar el legado histórico de Córdoba.

Iglesia de San Agustín, Córdoba.
Iglesia de San Agustín, Córdoba. Fuente: Hermandad de las Agustias.

Cómo es la Iglesia de San Agustín, en Córdoba

Aunque el origen del templo es gótico, la intervención artística y arquitectónica barroca es la que define en gran medida su apariencia actual. La fachada principal, fruto de intervenciones realizadas entre los siglos XVI y XVII, combina arcos y columnas corintias con un frontón partido que alberga la imagen de Nuestra Señora de las Angustias, una obra tallada en el siglo XVII por el escultor Juan de Mesa.

El interior de la iglesia está distribuido en tres naves con transepto. Durante las restauraciones llevadas a cabo entre 2007 y 2009 por la Junta de Andalucía, se recuperaron murales y frescos que habían permanecido ocultos bajo capas de pintura, revelando escenas religiosas y motivos decorativos que permiten al visitante apreciar la evolución artística del edificio. La bóveda de la nave central está decorada con yeserías y pinturas murales que representan escenas del Credo, y es uno de los elementos más destacados del interior. Para muchos, estos elementos reflejan la fusión entre espiritualidad y arte que caracteriza al barroco sevillano y cordobés, dejando una impresión duradera en quienes cruzan sus umbrales.

Más allá de su valor histórico y arquitectónico, la Iglesia de San Agustín es un espacio vivo dentro del ambiente cultural de Córdoba. A lo largo del año alberga eventos artísticos y musicales, como conciertos dentro de festivales culturales, que aprovechan la acústica y la atmósfera única del templo para crear experiencias inolvidables para locales y visitantes. Además, su ubicación estratégica la convierte en una parada ideal dentro de rutas turísticas que exploran las Iglesias Fernandinas, un conjunto de templos construidos tras la Reconquista que tienen un papel clave en la historia religiosa y urbana de Córdoba.

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